sábado, 11 de junio de 2016
SANDECES Y MENTIRAS POLITICAS SOBRE EL CLAP
SANDECES Y MENTIRAS POLITICAS SOBRE EL CLAP: Existe una generalizada critica de la oposición y del chavismo critico sobre los Claps, no terminan de digerir esta politica del gobierno, se le acusa de burócrata, asalariada, discriminatoria y nada de eso es verdad. Ernesto Santamaría en su artículo “El Clap, breve análisis” (1) define el Cl...
lunes, 6 de junio de 2016
ANTE LA MUERTE DE LA PATRIA NI EL PAROXISMO DE LA POBREZA, EL HAMBRE Y “LOS ZAPATOS ROTOS” PUEDEN, SÓLO QUEDA VENCER O MORIR”.
ANTE LA MUERTE DE LA PATRIA NI EL PAROXISMO DE LA POBREZA, EL HAMBRE Y “LOS ZAPATOS ROTOS” PUEDEN, SÓLO QUEDA VENCER O MORIR”.: la causa principal de las colas y la escasez en Venezuela es el fracaso del capitalismo rentista venezolano, dependiente de los dolares del Estado, caen las divisas por el bajón de los precios del petroleo, los capitalistas inculpan injustamente a Maduro. Resultan desgarradoras las palabras de...
sábado, 4 de junio de 2016
CULPA DEL MODELO O DE LA GUERRA ECONOMICA
Por fin, de quién es la culpa: ¿del modelo o de la guerra económica? Apuntes para una respuesta
Por: Augusto Lapp Murga | | Versión para imprimir
El debate actual sobre los problemas económicos y sociales de Venezuela,
tales como la pobreza, la escasez, la inflación, el contrabando y el
bachaqueo, entre otros males, se da entre diferentes visiones de la
realidad fundamentalmente económica del país. Unos atribuyen la causa de
los males a un modelo de desarrollo que ya estaría irremediablemente
agotado en este país. Otros señalan como causa de los mismos a una
guerra económica que la derecha estaría desarrollando para imponer sus
intereses y ambiciones de poder. Y también hay quienes estiman que la
causa radica tanto en el agotamiento estructural del modelo de
desarrollo como en la situación coyuntural de una guerra económica.
El modelo de desarrollo económico-social.
Un enfoque señala que este fenómeno de la escasez, la inflación, las colas y el bachaqueo no es un simple acontecimiento coyuntural, sino que este fenómeno sería una manifestacion más de la crisis en el agotamiento histórico de un determinado modelo de desarrollo económico-social. Se trata de un paradójico modelo latinoamericano que combina el capitalismo rentístico y parasitario con un neoliberalismo insepulto mas cierta dosis de asistencialismo, si bien lo último se aplica en unos países más que en otros, dependiendo de lo que permita el grado de polarización política entre neoliberales y progresistas.
Lo que se trataría aquí es de imitar la aplicación pendular entre el neoliberalismo y el keynesianismo que la burguesía europea ha venido implementando a partir de la posguerra, dependiendo de las condiciones económicas de cada momento, de los intereses predominantes, así como del estado de la lucha de clases y el grado de combatividad de los trabajadores. Con la salvedad de que en Latinoamérica sería un péndulo Keynes-Hayek [1] desmejorado e improductivo y cuya alternancia o combinación es muy conflictiva y no resuelve nada, por el contrario genera nuevos problemas. La experiencia venezolana muestra que efectivamente lo que ha habido es una convergencia conflictiva de políticas, y que cada vez que una cualquiera de estas políticas trató de imponerse sobre las otras hizo explosión una crisis económica con sus correspondientes manifestaciones sociales.
Así por ejemplo, cuando en el año 1989 se intentó imponer las excluyentes políticas neoliberales dictadas por el FMI sobre las políticas populistas y clientelares puntofijistas se generó un serio conflicto de intereses así como una grave crisis económica y social, propiciada entre otras cosas por las medidas de ajuste oficiales como por el acaparamiento de productos esenciales y la especulacion con los precios liberados de bienes y servicios por parte de los comerciantes inescrupulosos, que desesperó a un sector de la población urbana y reventó en la anarquía y los saqueos del "Caracazo".
Asimismo, cuando a partir del año 1999 se aprueba la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y comienza el nuevo Gobierno con la aplicación preferente de las políticas redistributivas por encima de las políticas neoliberales la burguesía y los sectores políticos afines no tardaron en desarrollar una guerra multifacetica para desbancar al Gobierno y sus políticas. Las armas de lucha son nuevamente la conspiración, el boicot, el acaparamiento, la especulación, la escasez y la inflación inducidas, todas dirigidas a sabotear la economía y desesperar a la población para poner a la gente a pelerase en esa especie de saqueo "organizado" que son las colas y el bachaqueo.
En ambos casos las estrategias y políticas implementadas resultaron ineficaces por cuanto ninguna de ellas logró resolver los problemas planteados. Y esto tiene su explicación: Por una parte, el neoliberalismo recargado o actualizado, contradiciendo en la practica su ideología y mitos más difundidos, tales las nociones del "libre mercado", la "no intervención del Estado", la "lucha contra la inflación", y particularmente la supuesta "preferencia de una alta producción a una distribución igualitaria", se sabe que hace rato cambió esos postulados por una práctica mafiosa, así como cambió su principal patrón de acumulación desde la industrialización hacia la financiarizacion y la especulación. Y nadie desconoce que el neoliberalismo es enemigo acérrimo de la distribución y que sólo justifica el "gasto social" como una política dirigida a suavizar las situaciones extremas de los grupos más pobres.
Por otra parte, en cuanto a los movimientos "progresistas" y lo que antes pudo ser una izquierda política, escribe José Valenzuela [2], sucedió que apuntaron sus críticas al aspecto distributivo del neoliberalismo y [también] se olvidaron por completo del aspecto producción, a la vez que dejaron intocados los cimientos del modelo neoliberal: en el plano de la producción, del relacionamiento externo y de la política económica. Según señala también Pablo Dávalos [3], los gobiernos llamados "progresistas" o "posneoliberales" nunca rompieron con los esquemas, dinámicas, procesos y el sentido mismo que imponía la violencia de la acumulación del capital, más bien la consolidaron. Y, "si bien los gobiernos progresistas han puesto en marcha programas contra la pobreza y han registrado algunos éxitos en la reducción de los niveles de pobreza, completa James Petras [4], lo hacen como consecuencia del crecimiento de la economía (particularmente del capitalismo extractivista agro-minero-petrolero), no a través de la redistribución de la riqueza. De hecho, los gobiernos progresistas no han implantado políticas redistributivas: la concentración de rentas y de tierras, con elevados niveles de desigualdad, continúa intacta; En realidad, afirma J. Petras, la jerarquía de la estructura de clases no se ha alterado y, en la mayoría de los casos, se ha visto reforzada por la inclusión de nuevos candidatos a la clase media y alta. Entre ellos se encuentran muchos antiguos dirigentes y activistas de la clase media y trabajadora que han ingresado en el gobierno, así como «nuevos capitalistas» que se benefician de los contratos estatales del gobierno progresista".
Por supuesto, como observa J. Petras, es difícil generalizar acerca de la actuación del bando progresista, dado que el grado de «progresismo» y las políticas sociales y económicas varían de manera muy importante. Varían además en cuanto al tamaño de la economía, como también en la situacion relativa del país dentro del ciclo económico de las políticas progresistas, ya que, como apunta Gustavo Codas [5], en el mismo ciclo están incluidos "pequeños países periféricos" (ej. Bolivia, El Salvador, Nicaragua) hasta uno del grupo de los "emergentes" (el caso de Brasil) pasando por otros considerados intermedios, en tamaño e industrialización (como Argentina y Venezuela). Gustavo Codas distinge tres fases del ciclo económico:
"En términos económicos, el ciclo debe ser desglosado en, por lo menos, tres fases: (i) hasta el 2008, cuando hay condiciones externas muy favorables -entre otras, el denominado 'superciclo' de commodities, que se reflejó en mejoras substanciales de los términos de intercambio del comercio exterior de la región. Luego, (ii) el primer momento de impacto de la crisis del capitalismo desarrollado que tiene su epicentro en EE.UU. y Europa al que los países progresistas latinoamericanos responden con medidas contra-cíclicas con buenos resultados. Finalmente hacia 2012-13, (iii) hay un agotamiento de esa respuesta que combinada con una reversión de los precios del mencionado "superciclo" constituyen el terreno de la disputa que hoy está en curso. Esta tercera fase registra no solo problemas de desaceleración fuerte llegando a la recesión, como también reflejos en el empeoramiento de la situación social –por ejemplo, vuelve a crecer en números absolutos el total de pobres extremos –".
Entonces lo que está en discusión, dice G. Codas, es si con esta tercera fase se cierra el ciclo progresista, o sólo se trata de un impasse de las estrategias, con lo que aun el progresismo guardaría potencialidades para seguir adelante. De igual manera, se discute si la crisis económica generalizada en Latinoamérica y el retorno de la derecha significa efectivamente el agotamiento terminal de un "modelo" de desarrollo determinado, o si sólo se trata de los efectos de una guerra económica para "tomar la alternativa" por parte de la burguesía conservadora y sus políticas neoliberales.
Las guerras del imperialismo y las derechas locales.
"La guerra es la continuación de la política por otros medios", sentenciaba V. Clausewitz. Los marxistas, por su parte, sostienen que la guerra es la continuación de la política de las clases, que el factor fundamental que es la violencia no es más que el medio, y que el fin es el provecho económico [6]. En consecuencia, las guerras se clasifican y se ejecutan de varias maneras: están las guerras militares "clasicas" o "abiertas", que se llevan a cabo por medio de las armas; como también existen las llamadas guerras "frías", "blandas" y "asimétricas", que no utilizan los ejércitos, sino preferentemente los medios económicos, financieros, comerciales, psicológicos, mediáticos, entre otros. Algunas veces las guerras toman el nombre de los medios empleados para doblegar al enemigo, entonces se denominan como guerra económica, guerra psicológica, etc.
El imperialismo las ha utilizado a todas, sofisticando cada vez más sus armas de agresión: desde el uso de aviones y bombas "inteligentes, hasta la aplicación de leyes y sanciones extraterritoriales, imposición de embargos y bloqueos económicos y financieros, cerco o control a países mediante tratados comerciales leoninos y desventajosos, ataques especulativos a las monedas nacionales, desarrollo de campañas mediáticas de chantage y ablandamiento psicológico, financiamiento de organizaciones paramilitares y no-gubernamentales, fomento de golpes, revueltas e insurrecciones civiles y militares en países desafectos, el terrorismo, y un largo etcétera.
Para la aplicación de esta armas el imperialismo cuenta además con una serie de instituciones aliadas como son los organismos económicos, comerciales, financieros y militares internacionales; las corporaciones transnacionales y multinacionales de la industria, del comercio y la comunicación; añádase las Fundaciones creadas por los partidos derechistas estadounidenses y europeos, entre otras. Estas herramientas son las que emplea la clase capitalista internacional, liderada por la clase empresarial estadounidense, para imponer en todo el mundo su credo y sus intereses capitalistas.
Las tácticas de lucha de la derecha dependen de las circunstancias y el momento de estar en el poder o en la oposición. En nuestro caso, "La derecha estadounidense utiliza a la derecha latinoamericana en el poder para que expida decretos y leyes con los que privatizar la propiedad publica, reducir los gastos sociales, disminuir los impuestos y debilitar la legislación laboral. En la oposición, la derecha emprende una lucha clasista mediante boicoteos, paro patronales, campañas paramilitares y la fuga de capitales con el fin de destruir a los regímenes democráticos que legislan en favor de campesinos u obreros" -explica una vez más J. Petras [7].
Las condiciones de las guerras dictan tanto las formas de luchas, los medios y las armas a emplear, como también el momento de las acciones a desplegar. Dentro de las condiciones destacan obviamente el estado del país, así como las situaciones económicas, políticas, sociales, culturales y psicológicas de la población. De particular consideración son también las políticas y las acciones desplegadas por el adversario o enemigo a vencer, observando entre otras cosas si éstas han sido eficaces y eficientes, y con cuanto apoyo cuentan en el país. Para estudiar las condiciones y las acciones que se consideran en el caso de la guerra multifacetica que el imperialismo y la derecha criolla están desarrollando en contra del gobierno bolivariano, conviene leer el documento del Southcom-USA, fechado el 25 de febrero del 2016, denominado "Operación Venezuela Freedom-2" [8]. Para un análisis de las claves de esta guerra desde una visión bolivariana, se aconseja leer a Luis Salas Rodríguez [9].
Finalmente, ¿a qué vienen estos comentarios y puntualizaciones acerca de los modelos de desarrollo y las guerras del imperialismo? Pues a que algunos profesionales marxistas y militares especializados en estos temas curiosamente niegan toda posibilidad de que realmente el imperialismo y su filial de la derecha criolla estén desarrollando alguna guerra económica en el país; mientras que por otro lado, también vemos a funcionarios públicos y militantes partidistas denunciar una guerra económica y defender de manera acrítica el modelo, las estrategias y las políticas implementadas por el gobierno. Como igualmente debe reconocerse que hay personas de variadas profesiones y cargos que estiman que existe tanto un agotamiento estructural del modelo de desarrollo como también una guerra económica por parte del imperialismo y la derecha criolla. Tales los casos, por ejemplo, del actual vicepresidente de la República, profesor Aristóbulo Isturiz; o del escritor y político Guillermo Cieza, entre muchos otros. Cerremos entonces estos apuntes con las palabras de Guillermo Cieza [10].
"La crisis del modelo económico rentista nos hace vulnerables a las acciones de la guerra económica, la crisis del modelo político rentista nos aboca a un entuerto mucho más grave. Sitúa al conjunto del proyecto bolivariano, incluida la burocracia, ante la alternativa de que se debe profundizar la revolución o se pueda perder todo".
Ahora, amigo lector, a partir de estos apuntes elabore usted su propia respuesta.
Referencias:
[1] Ver: Augusto Lapp Murga, "El péndulo Keynes-Hayek en la gestión capitalista de las crisis", publicado en Aporrea.org, 26/05/2012; también en Rebelión. org, 09/06/2012.
[2] José Valenzuela Feijoo, "Neoliberales y "Progresistas", distribución versus producción", disponible en AlaiNet, 20/05/2016.
[3] Pablo Dávalos, "El posneoliberalismo, apuntes para una discusión", disponible en Rebelión. org, 24/05/2016.
[4] James Petras, "El capitalismo extractivo y las diferencias en el bando latinoamericano progresista", disponible en Rebelion.org, 08/05/2012.
[5] Gustavo Codas, "Problemas económicos de las políticas progresista" disponible en AlaiNet, 09/12/2015.
[6] Véase: Federico Engels, "Teoría de la violencia", en el Anti-Duhring; capítulos incluidos en el libro sobre Temas Militares, Selección de trabajos 1848-1895, Ediciones Estudio, Buenos Aires, 1966, p. 9.
[7] James Petras y Henry Veltmeyer, "El imperialismo en el siglo XXI", Editorial Popular, S.A., Madrid, 2002, p. 230.
[8] Operación Venezuela Freedom-2, disponible en www.voltairenet.org/article191879.html, 22/05/2016.
[9] Luis Salas Rodríguez, "Guerra económica: la revancha neoliberal", disponible en misión verdad.com/la-guerra-en-Venezuela/guerra-economica-la-revancha-neoliberal, 18/06/2014; Léase también el folleto: "22 claves para entender y combatir la guerra económica", Fundación Editorial El perro y la rana, 2015.
[10] Guillermo Cieza, lahaine.org; citado por Guillermo Montes de Oca, en "Venezuela o la guerra en varios frentes", disponible en Rebelión. org, 19/04/2016.
El modelo de desarrollo económico-social.
Un enfoque señala que este fenómeno de la escasez, la inflación, las colas y el bachaqueo no es un simple acontecimiento coyuntural, sino que este fenómeno sería una manifestacion más de la crisis en el agotamiento histórico de un determinado modelo de desarrollo económico-social. Se trata de un paradójico modelo latinoamericano que combina el capitalismo rentístico y parasitario con un neoliberalismo insepulto mas cierta dosis de asistencialismo, si bien lo último se aplica en unos países más que en otros, dependiendo de lo que permita el grado de polarización política entre neoliberales y progresistas.
Lo que se trataría aquí es de imitar la aplicación pendular entre el neoliberalismo y el keynesianismo que la burguesía europea ha venido implementando a partir de la posguerra, dependiendo de las condiciones económicas de cada momento, de los intereses predominantes, así como del estado de la lucha de clases y el grado de combatividad de los trabajadores. Con la salvedad de que en Latinoamérica sería un péndulo Keynes-Hayek [1] desmejorado e improductivo y cuya alternancia o combinación es muy conflictiva y no resuelve nada, por el contrario genera nuevos problemas. La experiencia venezolana muestra que efectivamente lo que ha habido es una convergencia conflictiva de políticas, y que cada vez que una cualquiera de estas políticas trató de imponerse sobre las otras hizo explosión una crisis económica con sus correspondientes manifestaciones sociales.
Así por ejemplo, cuando en el año 1989 se intentó imponer las excluyentes políticas neoliberales dictadas por el FMI sobre las políticas populistas y clientelares puntofijistas se generó un serio conflicto de intereses así como una grave crisis económica y social, propiciada entre otras cosas por las medidas de ajuste oficiales como por el acaparamiento de productos esenciales y la especulacion con los precios liberados de bienes y servicios por parte de los comerciantes inescrupulosos, que desesperó a un sector de la población urbana y reventó en la anarquía y los saqueos del "Caracazo".
Asimismo, cuando a partir del año 1999 se aprueba la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y comienza el nuevo Gobierno con la aplicación preferente de las políticas redistributivas por encima de las políticas neoliberales la burguesía y los sectores políticos afines no tardaron en desarrollar una guerra multifacetica para desbancar al Gobierno y sus políticas. Las armas de lucha son nuevamente la conspiración, el boicot, el acaparamiento, la especulación, la escasez y la inflación inducidas, todas dirigidas a sabotear la economía y desesperar a la población para poner a la gente a pelerase en esa especie de saqueo "organizado" que son las colas y el bachaqueo.
En ambos casos las estrategias y políticas implementadas resultaron ineficaces por cuanto ninguna de ellas logró resolver los problemas planteados. Y esto tiene su explicación: Por una parte, el neoliberalismo recargado o actualizado, contradiciendo en la practica su ideología y mitos más difundidos, tales las nociones del "libre mercado", la "no intervención del Estado", la "lucha contra la inflación", y particularmente la supuesta "preferencia de una alta producción a una distribución igualitaria", se sabe que hace rato cambió esos postulados por una práctica mafiosa, así como cambió su principal patrón de acumulación desde la industrialización hacia la financiarizacion y la especulación. Y nadie desconoce que el neoliberalismo es enemigo acérrimo de la distribución y que sólo justifica el "gasto social" como una política dirigida a suavizar las situaciones extremas de los grupos más pobres.
Por otra parte, en cuanto a los movimientos "progresistas" y lo que antes pudo ser una izquierda política, escribe José Valenzuela [2], sucedió que apuntaron sus críticas al aspecto distributivo del neoliberalismo y [también] se olvidaron por completo del aspecto producción, a la vez que dejaron intocados los cimientos del modelo neoliberal: en el plano de la producción, del relacionamiento externo y de la política económica. Según señala también Pablo Dávalos [3], los gobiernos llamados "progresistas" o "posneoliberales" nunca rompieron con los esquemas, dinámicas, procesos y el sentido mismo que imponía la violencia de la acumulación del capital, más bien la consolidaron. Y, "si bien los gobiernos progresistas han puesto en marcha programas contra la pobreza y han registrado algunos éxitos en la reducción de los niveles de pobreza, completa James Petras [4], lo hacen como consecuencia del crecimiento de la economía (particularmente del capitalismo extractivista agro-minero-petrolero), no a través de la redistribución de la riqueza. De hecho, los gobiernos progresistas no han implantado políticas redistributivas: la concentración de rentas y de tierras, con elevados niveles de desigualdad, continúa intacta; En realidad, afirma J. Petras, la jerarquía de la estructura de clases no se ha alterado y, en la mayoría de los casos, se ha visto reforzada por la inclusión de nuevos candidatos a la clase media y alta. Entre ellos se encuentran muchos antiguos dirigentes y activistas de la clase media y trabajadora que han ingresado en el gobierno, así como «nuevos capitalistas» que se benefician de los contratos estatales del gobierno progresista".
Por supuesto, como observa J. Petras, es difícil generalizar acerca de la actuación del bando progresista, dado que el grado de «progresismo» y las políticas sociales y económicas varían de manera muy importante. Varían además en cuanto al tamaño de la economía, como también en la situacion relativa del país dentro del ciclo económico de las políticas progresistas, ya que, como apunta Gustavo Codas [5], en el mismo ciclo están incluidos "pequeños países periféricos" (ej. Bolivia, El Salvador, Nicaragua) hasta uno del grupo de los "emergentes" (el caso de Brasil) pasando por otros considerados intermedios, en tamaño e industrialización (como Argentina y Venezuela). Gustavo Codas distinge tres fases del ciclo económico:
"En términos económicos, el ciclo debe ser desglosado en, por lo menos, tres fases: (i) hasta el 2008, cuando hay condiciones externas muy favorables -entre otras, el denominado 'superciclo' de commodities, que se reflejó en mejoras substanciales de los términos de intercambio del comercio exterior de la región. Luego, (ii) el primer momento de impacto de la crisis del capitalismo desarrollado que tiene su epicentro en EE.UU. y Europa al que los países progresistas latinoamericanos responden con medidas contra-cíclicas con buenos resultados. Finalmente hacia 2012-13, (iii) hay un agotamiento de esa respuesta que combinada con una reversión de los precios del mencionado "superciclo" constituyen el terreno de la disputa que hoy está en curso. Esta tercera fase registra no solo problemas de desaceleración fuerte llegando a la recesión, como también reflejos en el empeoramiento de la situación social –por ejemplo, vuelve a crecer en números absolutos el total de pobres extremos –".
Entonces lo que está en discusión, dice G. Codas, es si con esta tercera fase se cierra el ciclo progresista, o sólo se trata de un impasse de las estrategias, con lo que aun el progresismo guardaría potencialidades para seguir adelante. De igual manera, se discute si la crisis económica generalizada en Latinoamérica y el retorno de la derecha significa efectivamente el agotamiento terminal de un "modelo" de desarrollo determinado, o si sólo se trata de los efectos de una guerra económica para "tomar la alternativa" por parte de la burguesía conservadora y sus políticas neoliberales.
Las guerras del imperialismo y las derechas locales.
"La guerra es la continuación de la política por otros medios", sentenciaba V. Clausewitz. Los marxistas, por su parte, sostienen que la guerra es la continuación de la política de las clases, que el factor fundamental que es la violencia no es más que el medio, y que el fin es el provecho económico [6]. En consecuencia, las guerras se clasifican y se ejecutan de varias maneras: están las guerras militares "clasicas" o "abiertas", que se llevan a cabo por medio de las armas; como también existen las llamadas guerras "frías", "blandas" y "asimétricas", que no utilizan los ejércitos, sino preferentemente los medios económicos, financieros, comerciales, psicológicos, mediáticos, entre otros. Algunas veces las guerras toman el nombre de los medios empleados para doblegar al enemigo, entonces se denominan como guerra económica, guerra psicológica, etc.
El imperialismo las ha utilizado a todas, sofisticando cada vez más sus armas de agresión: desde el uso de aviones y bombas "inteligentes, hasta la aplicación de leyes y sanciones extraterritoriales, imposición de embargos y bloqueos económicos y financieros, cerco o control a países mediante tratados comerciales leoninos y desventajosos, ataques especulativos a las monedas nacionales, desarrollo de campañas mediáticas de chantage y ablandamiento psicológico, financiamiento de organizaciones paramilitares y no-gubernamentales, fomento de golpes, revueltas e insurrecciones civiles y militares en países desafectos, el terrorismo, y un largo etcétera.
Para la aplicación de esta armas el imperialismo cuenta además con una serie de instituciones aliadas como son los organismos económicos, comerciales, financieros y militares internacionales; las corporaciones transnacionales y multinacionales de la industria, del comercio y la comunicación; añádase las Fundaciones creadas por los partidos derechistas estadounidenses y europeos, entre otras. Estas herramientas son las que emplea la clase capitalista internacional, liderada por la clase empresarial estadounidense, para imponer en todo el mundo su credo y sus intereses capitalistas.
Las tácticas de lucha de la derecha dependen de las circunstancias y el momento de estar en el poder o en la oposición. En nuestro caso, "La derecha estadounidense utiliza a la derecha latinoamericana en el poder para que expida decretos y leyes con los que privatizar la propiedad publica, reducir los gastos sociales, disminuir los impuestos y debilitar la legislación laboral. En la oposición, la derecha emprende una lucha clasista mediante boicoteos, paro patronales, campañas paramilitares y la fuga de capitales con el fin de destruir a los regímenes democráticos que legislan en favor de campesinos u obreros" -explica una vez más J. Petras [7].
Las condiciones de las guerras dictan tanto las formas de luchas, los medios y las armas a emplear, como también el momento de las acciones a desplegar. Dentro de las condiciones destacan obviamente el estado del país, así como las situaciones económicas, políticas, sociales, culturales y psicológicas de la población. De particular consideración son también las políticas y las acciones desplegadas por el adversario o enemigo a vencer, observando entre otras cosas si éstas han sido eficaces y eficientes, y con cuanto apoyo cuentan en el país. Para estudiar las condiciones y las acciones que se consideran en el caso de la guerra multifacetica que el imperialismo y la derecha criolla están desarrollando en contra del gobierno bolivariano, conviene leer el documento del Southcom-USA, fechado el 25 de febrero del 2016, denominado "Operación Venezuela Freedom-2" [8]. Para un análisis de las claves de esta guerra desde una visión bolivariana, se aconseja leer a Luis Salas Rodríguez [9].
Finalmente, ¿a qué vienen estos comentarios y puntualizaciones acerca de los modelos de desarrollo y las guerras del imperialismo? Pues a que algunos profesionales marxistas y militares especializados en estos temas curiosamente niegan toda posibilidad de que realmente el imperialismo y su filial de la derecha criolla estén desarrollando alguna guerra económica en el país; mientras que por otro lado, también vemos a funcionarios públicos y militantes partidistas denunciar una guerra económica y defender de manera acrítica el modelo, las estrategias y las políticas implementadas por el gobierno. Como igualmente debe reconocerse que hay personas de variadas profesiones y cargos que estiman que existe tanto un agotamiento estructural del modelo de desarrollo como también una guerra económica por parte del imperialismo y la derecha criolla. Tales los casos, por ejemplo, del actual vicepresidente de la República, profesor Aristóbulo Isturiz; o del escritor y político Guillermo Cieza, entre muchos otros. Cerremos entonces estos apuntes con las palabras de Guillermo Cieza [10].
"La crisis del modelo económico rentista nos hace vulnerables a las acciones de la guerra económica, la crisis del modelo político rentista nos aboca a un entuerto mucho más grave. Sitúa al conjunto del proyecto bolivariano, incluida la burocracia, ante la alternativa de que se debe profundizar la revolución o se pueda perder todo".
Ahora, amigo lector, a partir de estos apuntes elabore usted su propia respuesta.
Referencias:
[1] Ver: Augusto Lapp Murga, "El péndulo Keynes-Hayek en la gestión capitalista de las crisis", publicado en Aporrea.org, 26/05/2012; también en Rebelión. org, 09/06/2012.
[2] José Valenzuela Feijoo, "Neoliberales y "Progresistas", distribución versus producción", disponible en AlaiNet, 20/05/2016.
[3] Pablo Dávalos, "El posneoliberalismo, apuntes para una discusión", disponible en Rebelión. org, 24/05/2016.
[4] James Petras, "El capitalismo extractivo y las diferencias en el bando latinoamericano progresista", disponible en Rebelion.org, 08/05/2012.
[5] Gustavo Codas, "Problemas económicos de las políticas progresista" disponible en AlaiNet, 09/12/2015.
[6] Véase: Federico Engels, "Teoría de la violencia", en el Anti-Duhring; capítulos incluidos en el libro sobre Temas Militares, Selección de trabajos 1848-1895, Ediciones Estudio, Buenos Aires, 1966, p. 9.
[7] James Petras y Henry Veltmeyer, "El imperialismo en el siglo XXI", Editorial Popular, S.A., Madrid, 2002, p. 230.
[8] Operación Venezuela Freedom-2, disponible en www.voltairenet.org/article191879.html, 22/05/2016.
[9] Luis Salas Rodríguez, "Guerra económica: la revancha neoliberal", disponible en misión verdad.com/la-guerra-en-Venezuela/guerra-economica-la-revancha-neoliberal, 18/06/2014; Léase también el folleto: "22 claves para entender y combatir la guerra económica", Fundación Editorial El perro y la rana, 2015.
[10] Guillermo Cieza, lahaine.org; citado por Guillermo Montes de Oca, en "Venezuela o la guerra en varios frentes", disponible en Rebelión. org, 19/04/2016.
LA REGRESIÓN DE LOS MODELOS LATINOAMERICANOS
CFK, Dilma, Maduro: la regresión de modelos equivocados
Por: Sergio García | | Versión para imprimir
A miles de latinoamericanos nos preocupa la llegada de gobiernos de la
derecha clásica, con su ajuste directo, su relación con el imperialismo y
su estrategia antipopular. Hoy hace falta una política que parta de la
unidad en las luchas contra Macri en Argentina y en Brasil contra Temer,
sumando a esto la denuncia de los planes de la MUD en Venezuela.
A la vez es importante reflexionar sobre por qué se llegó a esto. Hay
representantes del proyecto del Partido de los Trabjadores (PT) y del
Frente para la Victoria (FPV) que explican la caída de sus gobiernos por
el accionar golpista de las derechas, el PSUV de Maduro ya se sumó a
esta tesis anunciando que también le estarían preparando un golpe. La
realidad es más compleja y tiene, junto al accionar de las derechas,
como centro de las causas del fracaso de estos gobiernos, su negación a
realizar cambios estructurales.
El gobierno de Maduro en Venezuela, el de Argentina bajo CFK y el de
Brasil bajo Dilma, no siendo iguales entre sí tienen en común que no
hicieron un modelo emancipador, y realizaron de una u otra forma
políticas de ajuste que los hizo romper con grandes franjas de la
población. De ahí nace el espacio político que recuperan sectores de
derecha, a causa del descontento creciente.
Así en Brasil una maniobra reaccionaria de la derecha dio origen a un
gobierno transitorio que es reaccionario, nacido de las entrañas del
régimen que el PT defiende. Como plantean los dirigentes del MES/PSOL
Roberto Robaina e Israel Dutra: «Con
la victoria del impeachment tenemos un cambio de gobierno claro. El
régimen no cambia, pero el gobierno deja de ser social liberal, -en los
últimos dos años social liberal paralizado y en crisis completa-, para
dar paso a un gobierno burgués reaccionario. En esta definición es
necesario el rigor marxista. No hubo un cambio de régimen político. En
ese sentido no solo no estamos en el 64, lo que sería ridículo afirmar,
pero tampoco como en Honduras o en Paraguay, a pesar que lo de Paraguay
es más parecido por la capitulación del gobierno Lugo. No podemos decir
que el gobierno haya resistido de forma seria. No hubo resistencia, hubo
una disputa política para establecer un discurso y una apuesta
permanente en las instituciones del régimen».
En Venezuela la ruptura de Maduro con el bolivarianismo es visible. ¿Qué
la derecha actúa fuerte? Claro que sí. Pero es el gobierno quien
ajusta, no garantiza el acceso de la población a medicinas y alimentos,
realizó el desfalco sobre ingresos petroleros e impulsa la entrega del
oro a corporaciones. Carlos Carcione de Marea Socialista bien dice: «Con
el Decreto 2323, la tentación autoritaria que durante meses vino
mostrando la cúpula del gobierno se encuentra frente al delgado límite
de una medida extraordinaria que, de imponerse en todo su alcance,
deroga, de hecho, las garantías y derechos constitucionales y suprime la
república como forma de gobierno. Por medio del decreto el gobierno ha
declarado a viva voz su voluntad de transformar un régimen político
democrático, en uno bonapartista clásico: totalitario, reaccionario y
represivo».
Mientras enfrentamos a Macri, aquí también hay que ver que pasó. Años de
ascenso económico le dieron al kirchnerismo la posibilidad de provocar
cambios estructurales y no los hizo, no por no poder, sino por no
querer; es CFK quien se define defensora del capitalismo y así tomó
medidas tibias, parches, sin tocar a las grandes corporaciones los
problemas sociales siguieron, mientras Monsanto, Chevrón, Barrick,
Cristobal López, Báez y otros se enriquecieron bajo el modelo del FPV.
Saquemos conclusiones del fracaso de estos gobiernos, veamos sus errores
y sus relaciones de casta con el poder capitalista. No avalemos la
tesis del «no se puede más», ese posibilismo derrotista que frena.
Sudamérica pudo haber hecho otra cosa, un ALBA real, con moneda común,
banco común, intercambio solidario de productos, control estatal del
comercio y el sistema financiero, control social de las grandes riquezas
y expulsión de las corporaciones extractivas. Apoyados en la fuerza de
los pueblos sí se puede plantear ese camino, por eso la tarea frente a
las nuevas derechas no es defender proyectos que fracasaron, sino
construir nuevas alternativas desde la izquierda, que se jueguen a tomar
medidas de fondo y a disputar el poder político.
DESFALCO DEL CAPITAL PRIVADO AL ESTADO VEENZOLANO
Trabajo de investigación de Marea Socialista
Sinfonía de un Desfalco a la Nación: Tocata y fuga… de Capitales
Por: Equipo de Investigación de Marea Socialista | | Versión para imprimir
Estimación de la fuga de capitales en Miles de Millones de Dólares US entre los años 1998 y 2013. Trabajo del Equipo de Investigación de Marea Socialista sobre el Desfalco a la Nación por sectores del capital y de la Burocracia.
Credito: Equipo Investigación MS
De todos los oficios terrestres el más violento es el de escribir.
Parafraseando a Rodolfo Walsh, fundador de Prensa Latina
Este trabajo es parte de una investigación con la que buscamos develar la radiografía de la actual crisis económica: un verdadero desfalco a la nación. Las propuestas de política económica que presentaremos a lo largo de la investigación tienen el objetivo de detener el desfalco y atacar los problemas estructurales del modelo de economía “mixta”, capitalista y rentista, que es la clave principal del actual desquicio económico venezolano.
La disputa por la distribución de los dólares de la Renta Petrolera es la expresión concreta de la lucha entre el proceso de cambios llamado Revolución Bolivariana, que hoy está enfrentando contrarreformas que hacen retroceder las conquistas obtenidas, y la vuelta a políticas abiertamente neoliberales. Por eso, las primeras investigaciones estuvieron relacionadas con las divisas entregadas por CADIVI, las llamadas empresas de maletín, y el otorgamiento de dólares desde el control de cambios. Estas fueron realizadas por el equipo del colectivo Batalla Social Punta de Lanza. Investigaciones que Marea Socialista defiende y hace propias.
Para la continuidad de esta tarea, que de por sí es enorme, hemos sumado un equipo especial de investigadores, jóvenes estudiantes, trabajadores y profesionales, mujeres y hombres revolucionarios, socialistas, patriotas, que realizan el trabajo voluntariamente, por convicción militante.
Todos los datos con los que se intentará reconstruir el rompecabezas de este desfalco inédito, son tomados de fuentes de dominio público o de cálculos privados realizados con elementos de dominio público. Los datos están sueltos y sin relacionar, desparramados por aquí y por allá, lo que hace más difícil el trabajo. Para reconstruir el rompecabezas hay que buscar en notas de prensa y artículos, páginas web de instituciones oficiales, en las informaciones oficiales publicadas en Gaceta y en multitud de otros sitios. Y, sobre todo, acercar mucho el oído para escuchar la voz de nuestro pueblo que es el verdadero cable a tierra con el que contamos.
La batalla por detener este desfalco es concreta y requiere de medidas urgentes, pero también es una batalla ideológica y política. A lo largo de ella mostraremos como es que actúa el capitalismo en sus dos caras, el Capital y la Burocracia. Y cómo las medidas que reclaman los empresarios y a las que parece asimilarse el gobierno, profundizarán la crisis, el saqueo al país, y volverán a hundir en la miseria al venezolano de a pie.
Si la investigación sirve para abrir un debate nacional veremos realizados, aunque más no sea en una pequeña parte, nuestros objetivos. Porque confiamos en un proyecto emancipador para Nuestra América que en esta época de crisis mundial del sistema del capital no puede ser sino anticapitalista y socialista, es que llamamos al debate no sólo del diagnóstico de la situación, sino y sobre todo, para la construcción de propuestas alternativas, pensadas desde la perspectiva del pueblo trabajador y de la independencia del país. Lo mismo que propondremos acciones de movilización y acción popular para reclamar la aplicación de esas propuestas.
En esta batalla, nuestra arma es la verdad, así, desnuda, como surge de los hechos y datos honestamente investigados. Mal que les pese a aquellos que pretenden descalificarnos sin argumentos, llamándonos “guerreros del teclado”. A ellos les recordamos que la historia produce sus propias ironías. Por eso encabezamos este trabajo parafraseando a Rodolfo Walsh, militante revolucionario integro, periodista, investigador, escritor y fundador, junto a Jorge Masseti y Ernesto Guevara, “El Che”, de Prensa Latina, un verdadero “Guerrero del Teclado” o para decirlo con Gramsci, un “intelectual orgánico” ejemplar.
1.- 1998 – 2013. Ingreso Petrolero y disputa por los dólares en los que se mide la Renta: Los números de la estafa.
El precio del Barril de petróleo pasó de 8 dólares al final de 1998 a 97,1 dólares a finales del 2013, llegando a tocar picos de 150 dólares a mediados de 2008, aunque al final de ese año cayó a 32,1 dólares el barril a consecuencia de la crisis mundial (Grafico 1. Evolución de los precios del Barril de Petróleo (1998-2013).
Sin embargo, hay una decisión de política internacional que se ejecuta desde los primeros días del gobierno del presidente Chávez, aunque comenzó como política activa antes de asumir su primer mandato. Esta política se ha olvidado y no se toma en cuenta, pero también ha influido y mucho en la evolución de esos precios. Esa decisión es la búsqueda activa y con éxito del relanzamiento de la OPEP.
La iniciativa hacia la OPEP fue consustancial con el proyecto bolivariano, que contaba con la recuperación total del recurso petrolero, con su administración central por ser un recurso natural no renovable y con los acuerdos de cupos de producción para los países miembros de esa organización como política para regular y estabilizar los precios manejados durante los 40 años previos al capricho de las multinacionales.
Con la OPEP “resucitada” por la política de Chávez, el ingreso petrolero del país, según nuestras estimaciones, llegó en este periodo de 15 años a MM $ 1.746.957.-, con años extraordinarios como el 2007 en el que alcanzó los MM $ 203.983.- (Grafico 2 Estimación de ingresos petroleros en el periodo)
Sin embargo, también es extraordinaria la lucha por la distribución de esos dólares durante todo el periodo. Desde el golpe y el paro sabotaje hasta el desfalco a la nación como práctica continuada, por medio de operaciones criminales y mafiosas y también por medio del desvío delictivo de operaciones legales de carácter financiero, bancario y comercial.
La disputa por el control y distribución de la renta petrolera, en la que están involucrados poderosos capitales transnacionales, estuvo y está presente a lo largo de estos quince años y no se resolverá en “mesas de paz”. La pelea adquiere, por momentos, formas de violencia económica y política. Así sucedió desde el 2002 hasta el 2004 y lo mismo sucede desde el fallecimiento del Comandante Chávez; sin embargo, esta disputa feroz por la recuperación, por parte de los sectores capitalistas del manejo y distribución total de la renta, no dejó de suceder en los supuestos periodos de relativa “estabilidad” y “paz”, todo lo contrario, continuó pero de forma silenciosa y cómplice.
El desfalco es, sin dudas, un fraude económico organizado. Sobrefacturación de importaciones, solicitud de dólares para importaciones que no se realizan, manejo criminal y especulativo de papeles de deuda soberana y de otros instrumentos financieros, y negociación en mercados marginales de divisas y papeles de deuda de PDVSA entre muchos otros instrumentos, como por ejemplo la manipulación de los depósitos de fondos públicos en bancos privados, o el Contrabando de Extracción.
La fuga de capitales que hemos estudiado en este caso, sigue una curva sinuosa con picos de alrededor del 46,7% del total de los ingresos petroleros en el año 2008. Siendo el 2006, el año de menor proporción de fuga en relación a los ingresos petroleros, donde este mecanismo delictivo alcanzó el 12,3% de la masa total de divisas obtenidas por la venta de crudo. (Grafico 3, estimación de la fuga de capitales en millones de dólares en el periodo)
Pero durante todo el periodo estudiado se ha desarrollado un proceso de acumulación mafiosa de capital que alcanzó una fuga neta entre 1998 y 2013, de MM $ 259.234.-, este cálculo resulta, luego de descontar del flujo de capital bruto al exterior los ingresos destinados al FONDEN, que estimamos en MM $ 110.225.-. (Grafico 4, Flujo Bruto de Capitales al exterior, estimado de FONDEN, fuga neta de todo el periodo y durante el control de cambios, en millones de dólares).
Este volumen de recursos estafados al país, puede ser comparado también con la construcción de 50 (cincuenta) acerías nuevas de las dimensiones de SIDOR. Y para no aburrir con comparaciones solo diremos que de haberse invertido el total fugado en una Gran Misión Vivienda para todo el periodo, se podrían haber construido, de acuerdo a cálculos del costo de construcción en el país, el total de viviendas necesarias para resolver el déficit habitacional de los venezolanos, es decir unas 6 millones de viviendas dignas.
No podemos dejar de señalar, a manera de ejemplo, ya que está en debate en la actualidad, que con el volumen de las divisas desfalcadas se hubieran podido solventar al menos 37 años del llamado subsidio al precio de la gasolina, calculando la diferencia entre el precio de venta actual y el costo de producción del producto.
Estos 15 años también son los de la decadencia y pérdida de hegemonía de los “Amos del Valle” y el surgimiento con viejas y nuevas personificaciones de la llamada Boliburguesía, conformada a partir de la apropiación de una parte sustancial de la Renta Petrolera, por medio de los negocios con el Estado y de una acumulación originaría que reproduce los mecanismos de saqueo y expoliación como los que aquí presentamos. Al tiempo que al calor de las ventajas que se desprenden del manejo discrecional de espacios de poder del Estado, se ha ido conformando una nomenclatura estatal privilegiada. Nueva burguesía y nomenclatura unidas por una trama de relaciones sociales, económicas, políticas y en algunos casos familiares, como demostró la crisis bancaria del 2009.
Hoy, una parte al menos de esos dólares, obtenidos de manera criminal, están depositados en cuentas de venezolanos privados en el exterior, los datos pueden verse en la página web del BCV, o en bienes que estos venezolanos, pertenecientes al sector empresario, tradicional o boliburgués, nacional o extranjero, poseen en el exterior. Sin descartar, por supuesto, que una parte importante de esos dólares, debe buscarse en cuentas de personas que han ocupado altos cargos en el Estado venezolano o de personas relacionadas con ellos. La prueba irrefutable de esta afirmación es: uno, la lista de empresas dada a conocer últimamente por el Ministerio Público como responsables de fraude con divisas, lista que aunque todavía es insignificante, sigue engrosándose día a día. Y dos, el actual pedido de captura internacional realizado por el Ministerio Público, del teniente Rafael Isea, ex presidente de BANDES, ex Ministro de Finanzas y ex gobernador del Estado Aragua y hasta hace menos de un año, Presidente del Banco del Alba.
Es un hecho que surge de esta investigación que la gravedad de la crisis actual está directamente relacionada con este desfalco monumental y continuado al país, realizado por una asociación criminal entre empresarios nacionales o extranjeros y funcionarios públicos de altos cargos en el Estado. Ya sea con mecanismos ilegales o de manera supuestamente “legal” pero a todas luces ilegítima como es por ejemplo, la especulación con papeles financieros.
2.- Los mecanismos de la fuga: fraude con importaciones, dólar permuta, especulación financiera…
Las empresas de maletín se hicieron conocidas para la gran mayoría de la población en el año 2013. En ese año fueron denunciadas por el ex Ministro Giordani, en un Foro público realizado por el periódico Últimas Noticias. Algunos que no quieren nombrar a Giordani solo recuerdan que el anuncio fue ratificado por Edmée Betancourt cuando era presidenta del BCV. Sin embargo son apenas la punta del iceberg de este desfalco.
Según se desprende de profundizar en la investigación del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza, y tomando algunos ejemplos de empresas investigadas por el Ministerio Público por ilícitos con divisas, la trama del desfalco no es solo producto de fraudes con las importaciones, tiene, a su vez, muchos puntos de contacto en diversas actividades económicas, especialmente financieras.
Veamos: Empresas que importan materias primas para su supuesta producción o que importan mercancías para comercializar en el país, tienen los mismos personajes en sus directorios o personas relacionadas y familiares, que en directorios de empresas ubicadas en Panamá, Miami y México por ejemplo. Al mismo tiempo los supuestos dueños hacen parte del directorio de Bancos y compañías de Seguros en el sector financiero local. Y también son dueños de empresas que contratan servicios y obras o venden mercancías al Estado. El entramado de empresas, según la opinión de los investigadores, es un mecanismo habitual para la legitimación de capitales obtenidos de forma fraudulenta. Sin embargo, en este caso, parecería que además la telaraña mafiosa ocupa espacios clave para la obtención de dólares, bolívares, mercancías compradas a sí mismos o simplemente facturadas sin ser despachadas, y papeles financieros con los cuales se produce una verdadera centrífuga.
Estamos frente a organizaciones criminales para acumular capital a costa de la Renta Petrolera de todos los venezolanos.
Por otra parte, la crisis bancaria de los años 2009 y 2010, producto directo de la crisis mundial, que desembocó en la intervención, cierre y nacionalización de entre once y quince bancos, puso al descubierto otro mecanismo fraudulento. Instrumentos financieros derivados, como las notas estructuradas, facilitaban las operaciones de papeles nominados en dólares, que fluían a través del mercado para/legal del dólar permuta, operado por Bancos y Casas de Bolsa, haciendo posible la salida de miles de millones de dólares al exterior. Este mecanismo en funcionamiento desde aproximadamente el año 2005 y que colapsó para finales del 2009, provocó el mayor flujo de salida de capitales al exterior el año del estallido abierto de la crisis mundial. Es por eso que ese año, el 2008, es uno de los años de mayor fuga de divisas llegando, como señalábamos más arriba, al 46,7% del total de ingresos petroleros de ese año, solo superado por la fuga producida en 2002, cuando alcanzó el 67,3% en aquella relación. Por supuesto, esto fue posible en 2008 a través del mecanismo de dólar permuta, un mercado de hecho “liberado” de los controles. Y en 2002 porque no existía el Control de Cambios.
La crisis bancaria que provocó el cierre y la nacionalización de bancos en el 2009 y las posteriores investigaciones sobre esta crisis, mostraron una relación íntima, incluso familiar en algunos casos, de los banqueros o empresarios con muy altos funcionarios. Lo que según acusaciones de la Fiscalía se vuelve a repetir ahora en el caso emblemático de Rafael Isea. La crisis concluyó en el cierre e inhabilitación de las casas de bolsa para las operaciones con divisas y el cierre definitivo de operaciones del llamado dólar permuta. Al tiempo que se instalaba un sistema de suministro de dólares que completaba a CADIVI, de esta crisis nació el ya desaparecido SITME.
Una de las principales fuentes de financiamiento de la que entonces era una nueva institución fueron los papeles de la Deuda Soberana de la Nación. Pero con una particularidad asombrosa: Títulos de deuda del Estado Venezolano nominados en dólares y de libre disponibilidad en el exterior, eran vendidos por el SITME a través del sistema bancario del país, pero el pago de esa compra debía ser hecho en bolívares. El resultado de estas operaciones fue la obtención de un altísimo y usurario retorno especulativo del que se beneficiaron especialmente los bancos privados. Un mecanismo similar se usaba para los bonos de deuda de PDVSA.
Halando del extremo de la madeja de esta trama mafiosa, podemos constatar, como dijimos más arriba, la relación existente entre importadores que solicitan dólares para compras de mercancías que no realizan o que sobrefacturan, que son los mismos grupos económicos dueños de las empresas que comercializan o producen en el país. Al tiempo que participan de los directorios de bancos que manejan la asignación de esos dólares a través de los cupos que les asigna el BCV, lo mismo que la asignación de papeles de la deuda Soberana del país que se compran en bolívares pero están nominados en dólares, facilitando además de la ganancia usuraria, la fuga de capitales.
Y son también los bancos quienes tienen en depósito y usan discrecionalmente los fondos y fideicomisos estatales en bolívares que, como se ha demostrado en varios casos, por denuncias presentadas a la justicia o visibilizadas por la prensa, son usados por esos bancos para especular en el mercado financiero, conformando un circuito criminal.
3.- Para frenar el desfalco, medidas de urgencia: Monopolio Estatal del Comercio Exterior y Nacionalización de todo el sistema bancario. Auditoria Pública con participación y control Ciudadano.
La expectativa generada por el anunció del “Sacudón” fue defraudada. Los anuncios posteriores de medidas prácticas son contradictorios e incompletos, y no señalan una recuperación del rumbo revolucionario del proceso.
La consolidación en una cuenta de reservas del Banco Central de Venezuela de los Fondos Públicos en el exterior, como los del FONDEN, ha resultado hasta ahora en un depósito de 750 millones de dólares. Cuando, según los cálculos nuestros y lo dicho públicamente por el ex Vicepresidente del área económica Rafael Ramírez, coincidiendo con nuestros cálculos, lo depositado en dicho Fondo ronda los 110.000 millones de dólares durante todo el periodo de su funcionamiento.
Por otra parte, el anuncio de una auditoria que se pidió realizar a Cencoex sobre los dólares entregados a las importadoras de alimentos, sigue confundiendo una función que debería ser obligatoria de esa institución, como es la de revisar el destino de todos los dólares solicitados y aprobados, con una función que corresponde a una investigación autónoma como la de Auditoría.
El volumen del desfalco a la nación es tan abrumador, y hay pruebas de carácter oficial que indican que se sigue cometiendo, que es imprescindible reclamar que se tomen medidas de urgencia, en el marco de la Ley Habilitante para frenarlo. Por eso como parte de las 5 Propuestas para salir de la crisis, que presentamos en el mes de julio pasado, proponemos:
a) Monopolio Estatal del Comercio Exterior.
El flujo bruto de capitales al exterior representa el 21,15% promedio anual, en relación al total de ingresos brutos petroleros, en el periodo estudiado. Esto de por sí justifica la no entrega de más dólares a empresas individuales para la importación. Hasta que no se conozca a todos los responsables del desfalco, privados y funcionarios públicos, se los sancione penalmente, y se recuperen los dólares robados al pueblo venezolano. Es de sentido común pensar que todas las empresas que solicitaron dólares estén bajo sospecha. Por la dimensión del desfalco, aplicaría en este caso el principio jurídico de la “inversión de la carga de la prueba”. Por lo tanto la única manera de frenar el desfalco y ordenar la economía es Monopolizando en manos del Estado el Comercio Exterior. (Grafico 5, relación porcentual entre la fuga y los ingresos brutos)
Sin embargo este monopolio no es suficiente para eliminar por completo la corrupción y las mafias. Es imprescindible que todo el comercio internacional sea público y pueda ser conocido en tiempo real por medio de plataformas informáticas. Para que a todos los ciudadanos se les facilite cumplir con la responsabilidad de ejercer su derecho constitucional a la contraloría. Y así poder hacer cumplir el mandato de nuestra Constitución, que en su artículo 116, ordena la confiscación de bienes de aquellos que cometan delitos contra el patrimonio público.
b) Sancionar la intervención de todas las instituciones bancarias. Nacionalizando a los que hayan incurrido en delitos.
En las investigaciones anteriores y más arriba en esta misma, hemos intentado demostrar la responsabilidad de los Bancos como articuladores del desfalco a la nación. La emisión de papeles financieros basura como las notas estructuradas. El manejo discrecional de los dólares de la Renta Petrolera. La utilización de los depósitos y fideicomisos del Estado para negocios propios. De por si le dan forma a la sospecha de una práctica delictiva. Si a esto le sumamos las conexiones de algunos de sus directivos como cabeza de grupos económicos investigados y hasta procesados por delitos en el manejo de los dólares de la Renta Petrolera. O el crecimiento exponencial de algunos de ellos. Incluso con apertura o compra de empresas financieras en el exterior. Si tomamos todo esto en cuenta, es imposible negar que hay al menos “duda razonable” para investigarlos.
La intervención del sistema bancario es una necesidad, antes de que la crisis en esas instituciones se haga explosiva. Es necesario revisar todas las cuentas y las operaciones. Detectar las operaciones criminales que existan y sancionarlos.
Necesitamos construir un nuevo sistema de crédito al servicio de desarrollar un nuevo modelo productivo que no especule sobre la base de la ventaja que da el manejo de parte de la Renta Petrolera. Esto solo puede ocurrir con la Nacionalización del sistema bancario.
c) Facilitar la instalación de una Auditoría Pública y con participación ciudadana.
No es serio que dos Vicepresidente del área económica, una presidenta del Banco Central, el presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea la Nacional, la Fiscal General de la República, y hasta el Jefe de Estado, afirmen públicamente y en algunos casos como el de la Fiscal, aporten pruebas, sobre un mecanismo de desfalco continuado que está ocurriendo y no se investigue a fondo, no se busque descubrir la verdadera dimensión de la Estafa al ritmo y la velocidad que este delito requiere. Y que además todavía no se sancione ejemplarmente a los responsables.
El pedido hecho por el Presidente de la República al Cencoex para que audite a las empresas importadoras de alimentos, es un paso pero es insuficiente. Y es también equivocado encargarle al organismo responsable de autorizar la entrega de divisas, que se audite a sí mismo.
El gobierno debe tomar conciencia de que en la calle, entre nuestro pueblo, se ha instalado una fuerte sensación de sospecha que mina la confianza en las instituciones y en los funcionarios que están al frente de ellas generando unas bases para la ingobernabilidad. Esto está sucediendo. No lo inventamos nosotros en un trasnocho de teclado.
Facilitar una Auditoria Pública, con participación ciudadana, sin involucramiento institucional ni empresario, realizada por expertos nacionales e internacionales probados, es una necesidad en el punto actual de nuestro proceso.
La molestia, lindante con desilusión, que generó el anunció del “Sacudón” que no sucedió, es directamente proporcional a las expectativas generadas esperando el anuncio. Si se hubiera mostrado que se atacaba a fondo al menos uno de los problemas fundamentales que está sufriendo nuestro pueblo, como lo es, la carestía, el desabastecimiento o la corrupción descarada, se hubiera revitalizado la fuerza del proceso. Pero si las felicitaciones provienen de Fedecamaras y de la banca internacional, nuestro pueblo entiende que es una mala noticia.
En esta circunstancia, la Auditoría Pública se convierte también en un arma política para defender las conquistas del Proceso Revolucionario. Es necesario saber que hay de verdad y que no, de lo que cree nuestro pueblo. Es necesario investigar y castigar a los responsables del desfalco, sean quienes sean. Si el gobierno quiere recuperar la confianza del pueblo que lo llevó a Miraflores, cumpliendo su juramento con Chávez, es necesario que paguen los responsables de esta estafa descomunal. Sin embargo, como siempre sucede, demorando un poco más o un poco menos, para bien de muchos y para mal de algunos, la verdad finalmente se abrirá paso y saldrá a relucir.
jueves, 2 de junio de 2016
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